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11 julio 2007

Julio de la Vega (1924)

Julio de la Vega, fuente: Fondo Negro

Julio de la Vega (1924) nació en Santa Cruz de la Sierra en 1924. Es abogado, periodista, escritor y crítico cinematográfico. En 1966 obtuvo el Gran Premio de Poesía Franz Tamayo y en 1969 una Mención de Honor en el Concurso de Novela Erich Guttentag con Matías, el Apóstol Suplente (1971). El 2005 obtuvo el Premio Nacional de Cultura.

BIBLIOGRAFÍA


Novelas

· Matías el Apóstol suplente.
Primera mención y premio publicación en la primera versión del premio de novela “Erich Guttentag”.

· Primera edición, Editorial Los amigos del libro. Cochabamba 1971.
· Segunda edición, Editorial Los amigos del libro, 1980.
· Cuarta Edición Alfaguara – Santillana (Bolivia – España 1998). Estudio y notas por Raquel Montenegro y Juan Carlos Orihuela.

Cantango por dentro. Editorial Sierpe, La Paz, 1986.
Una vida, las memorias del Cnl. Windsor López Videla. Inédita.
Cantango II o Castigo sin crimen. En prensa.

Poesía

· Amplificación Temática (1957) Cuadernos de Poesía de la Biblioteca Paceña de la Honorable Municipalidad. Ilustraciones de Luis Luksik y prólogo de Mario Guzmán Aspiazu.
· Temporada de líquenes (1960) Publicación de la Universidad Técnica de Oruro. Ilustraciones de Jorge Carrasco Núñez del Prado.
· Poemario de exaltaciones (1966) “Gran premio Anual de Poesía Franz Tamayo” el año de su creación. Biblioteca Paceña H. Alcaldía Municipal de La Paz.
· Vuelos. Talleres Serigraficos de la Escuela superior de Bellas Artes Ilustraciones de Cori Guarachi.
· En prensa Poesía completa que contiene una selección de la obra poética y la inédita de los libros La Curiosidad y Zona Negra. Casa de la Cultura “Raúl Otero Reiche” de la ciudad de Santa Cruz.

Obras de teatro

El sacrificio (1965) Revista SIGNO, No. 25, La Paz.
Se acabó la diversión (1973) Revista SIGNO, No. 26, La Paz.
La presa (1984) Premiada en el “ Primer Encuentro de Artes Literarias ” y publicada por la Imprenta de la Universidad Mayor de San Andrés.
Cinco piezas para mimo y pantomima, La Paz, 1989

19 enero 2007

ESQUIZOSAURIA EDICIONES



Los recursos primero parten de nuestros bolsillos y después (queremos pensar que es así) se sostienen por medio de los libros.


------- Entrevista realizada por Beto Cáceres, respondida por Pablo Carbone ------------


¿Cómo nació la editorial?
La editorial la iniciamos Rocío y Pablo (yo). Empezamos aprendiendo a hacer libros de manera manual y artesanal para nuestro propio uso. Después intentamos ofrecer lo que hacíamos a gente conocida y la respuesta fue muy buena. Fuimos invitados por medio de la revista Cien de Cien a un encuentro de poesía en Coquimbo, Chile y con la excusa de este evento compilamos una antología de poesía (que ya estaba antes en planes junto a una antología narrativa que aun está en proceso). Ya antes tuvimos el deseo latente de empezar un proyecto editorial y todas las circunstancias nos ayudaron a empezar.

¿En qué consiste el proyecto de compilación?
En principio la idea era de reunir escritos con un cierto tiempo para poder elegir de una cantidad grande, pero por el apuro del evento de Chile tuvimos que trabajar con escritores que eran nuestros conocidos y con algunos que respondieron al aviso de nuestro blog.

¿Sigue vigente?
En cuanto a la antología de poesía nos faltan varios ejemplares para finalizar la primera edición de cien ejemplares. Luego tenemos en planes una antología narrativa.

¿Qué opinan de los blogs?
La posibilidad de expresión libre y de difusión son las características que más se pueden destacar de ellos. Si uno los sabe utilizar (sin importar en el campo que incursione) puede sacar mucho provecho de ellos.

¿Cómo se organizan en la editorial? ¿los recursos son de los libros o son aportes o son una ONG?
Bueno, los recursos primero parten de nuestros bolsillos y después (queremos pensar que es así) se sostienen por medio de los libros.

¿Los libros que publican son inéditos? Y si no son, en qué condiciones los publican.
Sí, una condición para la publicación es que sean inéditos.

¿Qué actividades futuras tienen?
Este último bimestre hemos estado inactivos. Tenemos el proyecto de ampliar la editorial, puesto que hasta ahora nuestro equipo ha sido una computadora y una impresora casera. Para el próximo año estaremos viviendo en La Paz y empezaremos el proyecto que tenemos como editorial de manera más extendida. En primer lugar tendremos mejores equipos para la producción de libros. Luego, queremos empezar a difundir literatura joven (lo cual no es excluyente) inédita de Bolivia. Como un proyecto paralelo a la editorial también venderemos libros de autor a pedido entre algunas cosas.

¿Cómo pueden contactarse con Uds. y en qué ciudades?
Al correo mailto:eskizosaurio.ediciones@gmail.com, próximamente en la ciudad de La Paz.

Algo más que quieran decir....
Por ahora no mucho, puesto que estamos en pie de empezar la editorial como un proyecto grande. Después estaremos informando a la gente de todo lo que hagamos esperando que la editorial crezca en todo el país. Nos pueden visitar a nuestra página: http://eskizosaurialibros.blogspot.com/index.html.
Agradecémos a los ezquisaurios y esperamos tener noticias suyas.

29 noviembre 2006

VÍCTOR MONTOYA

Ajustar cuentas con la propia existencia



Fotos realizadas por Pedro Martínez Corada




------- Entrevista realizada por Beto Cáceres ------------



Víctor Montoya se ha insertado en mi mente desde sus cuentos. Por ellos viajé a Lallagua, para sentirlos en su escenario de concepción. A pesar de que el autor nació en La Paz, su infancia transcurrió en las minas de Siglo XX y Llallagua, una ciudad pequeña, pero la más hermosa para imaginar una entrevista con Víctor Montoya. Para imaginar preguntándole:

¿Será que para ser un mejor escritor sea necesario ser un exiliado? ¿Tomar distancia de los lugares queridos sirve para poder entenderlos mejor, tener una visión más objetiva sobre una realidad? ¿Será que la 'diversidad' boliviana puede ser definida mejor cuando se toca la diversidad a lo largo del mundo?

Algunas de estas preguntas se filtran en la presente entrevista a Víctor Montoya. Si bien no la pude hacer en Llallagua, es seguro que Montoya las responde pensando en ella. Montoya es uno de los escritores más representativos de la narrativa boliviana con cuentos y novelas, pero también ha tenido un papel de crítico, ensayista y compilador. Para hacer un recorrido de su labor, desde luego, haría falta elaborar todo un libro. Aquí me limito a presentar tan sólo una pequeña entrevista.


ESCRIBIR DESDE LA DIÁSPORA

En tus cuentos, como en "La palliri", hay una veta en tu escritura que denota cierto halo fantástico. ¿Qué opinas sobre esta faceta de la escritura en Latinoamérica?
Después de haber leído a los autores del llamado “realismo fantástico”, como Rulfo o García Márquez, he llegado a la conclusión de que la realidad latinoamericana es fantástica por sí misma. Es decir, lo fantástico es un plato ya servido en países donde a diario se experimentan situaciones desaforadas e inverosímiles, no sólo debido a la mezcla de culturas, razas, idiomas y creencias, sino también porque hay culturas donde sobrevive una mentalidad proclive a las supersticiones; a esta hecho concreto, a las supersticiones, corresponde mi cuento “La palliri”. Más todavía, el realismo mítico existente en Bolivia, sobre todo en las culturas andinas, se ve reflejado claramente en mis “Cuentos de la mina”, cuyo personaje central es el mítico Tío de los socavones, que, siendo una suerte de dios y diablo al mismo tiempo, representa el mestizaje cultural y el sincretismo religioso entre lo católico y lo pagano. En las culturas ancestrales y en las minas bolivianas, en pleno siglo XXI y contra todo racionalismo kantiano, el realismo mágico y mítico forma parte de la convivencia cotidiana.

He leído tu “Radiografía de Julio Cortázar” y comprendo tu vida en Suecia. Y es que, ¿es necesario estar lejos para escribir de Bolivia?
No es necesario, pero la distancia, a veces, te ayuda a ver, a comprender y a describir mejor algunas cosas que no son fáciles de advertirlas estando cerca o dentro del país. Echarle una mirada a Bolivia desde afuera, es como verla desde una perspectiva aérea, de una manera global, lejos de todo regionalismo y tomando en cuenta que es un enorme abanico hecho de varias etnias y varias lenguas, donde se mezclan todo los olores, colores y sabores. Por lo tanto, Bolivia no sólo es rica en recursos naturales, sino también en cultura. Vivir en el exterior o escribir desde lejos lleva la impronta de la añoranza por la tierra, un halo que se proyecta, de manera consciente o inconsciente, en los textos literarios de los autores que, como fue el caso de Cortázar, experimentan una dualidad entre su país de origen y el país que los acoge como refugiados o inmigrantes. Éste es mi caso, pues al igual que el personaje de “Rayuela”, vivo con un pie en Suecia y el otro en Bolivia. No sé si es bueno o malo para la creación literaria, pero al menos te enriquece como a persona, porque mientras más mundo conoces, comprendes mejor que los nacionalismos y regionalismos, por ejemplo, son razonamientos más torpes que atinados.

¿Cómo nacen tus cuentos?
De un impulso interior inevitable. De una necesidad, casi fisiológica, por querer contar una experiencia vivida en carne propia o experimentada por otros. Además, como es natural, en la literatura, sobre todo en el cuento y la novela, hay siempre una fusión entre la realidad y la fantasía, un hilo sutil que une la experiencia y la imaginación del autor, cuya personalidad está dispersa, acéptese o no, entre los personajes de su obra.

¿Y cómo tus novelas?
Nacen de la misma necesidad existencial por querer transmitir pensamientos y sentimientos. No hay gran diferencia entre la creación de una novela y un cuento, salvo en la extensión y, quizás, en la estructura. Escribir un cuento es como hacer un adobe, de lleno y en un solo molde, en cambio escribir una novela es como construir una casa, porque además de mayor tiempo y espacio, requiere de más material y de saber colocar con precisión las puertas y ventanas para evitar que el viento se los lleve.

¿En qué campo te sientes más cómodo, en la novela o el cuento?
En ambos géneros literarios, aunque tengo mayor preferencia por el cuento, sobre todo por el cuento breve, cuya técnica no es nada fácil de dominar. Exige que el autor maneje el lenguaje con una precisión de joyero para que su pequeña gran creación constituya una verdadera joya literaria. Siempre he creído que escribir un buen cuento corto puede ser más difícil que escribir una novela.

Noto cierta frescura en tus libros, siempre están llenos de aventura. ¿Has vivido todo eso?
Sí, de un modo general, mis libros son los espejos donde se reflejan partes de mi vida, unas veces de manera más difusa y otras de manera más nítida y exagerada. Casi todos están contextualizados en ámbitos que conozco y de los que conservo impactantes recuerdos. No obstante, debo aclararte que no son ni tan autobiográficos como en el caso de Vargas Llosa ni tan de ficción como las obras de Tolkien. Están en un límite exacto donde se unen la realidad y la fantasía.

Ya que tú enseñas literatura. ¿Cómo se puede inculcar el gusto por la lectura a los niños?
Hace tiempo ya que dejé de ejercer la docencia, pero tengo un criterio definido acerca de qué o cómo se debe hacer para estimular el gusto por la lectura en los jóvenes y niños. Para empezar, se deben sustituir en las escuelas y colegios los mamotretos de los clásicos por las obras de autores nacionales y por lecturas que sean de su interés. Los niños necesitan identificarse con los personajes y con los temas que, de algún modo, correspondan a su nivel lingüístico y emocional. Los libros no deben estar atados a criterios moralizantes ni tener siempre una función didáctica para enseñar un conocimiento específico o, de un modo maniqueo, para ayudarles a distinguir lo bueno de lo malo. Lo mejor es proporcionales una literatura que estimule su fantasía y desarrolle su capacidad idiomática, con todas sus facetas lúdicas. De lo que se trata es de permitir que ellos, con absoluta libertad, elijan los libros que quieren leer, lejos de los dictados pedagógicos o los programas de enseñanza impuestos por los tecnócratas de la educación. Para los niños siempre será más estimulantes leer los cómics o “Harry Potter”, que leer Don Quijote o las fábulas de Esopo, que, por lo demás, tienen un código lingüístico y unas moralejas que no comprender los niños, cuyo nivel lingüístico y desarrollo emocional son incompatibles con los del adulto.

¿Por qué escribir, Víctor?
Porque es un oficio de solitario, una necesidad existencial, que se acomoda muy bien a mi modo de ser. Escribo para no morirme, para ventilar mis fantasmas y compartir, si es posible, mis pensamientos y sentimientos con los lectores. No escribo con la intención de buscar la fama ni el dinero. Son factores que jamás me interesaron. Las veleidades pequeñas burguesas, los protagonismos y los afanes de figuración, tampoco me atraen ni forman parte de mi personalidad. Escribo, simple y llanamente, para sentirme bien conmigo mismo. Sin embargo, estoy también convencido de que escribir no es un oficio vano, sino un instrumento que puede servir para denunciar las injusticias sociales y los atropellos a los Derechos Humanos. La escritura es digna cuando es auténtica y cuando persigue un objetivo que está lejos del mercantilismo que impone sus reglas salvajes.

Dentro del campo plenamente literario, ¿cómo es vista Bolivia en Europa?
La literatura boliviana sigue siendo una ilustre desconocida en Europa. La prueba está en que incluso brilla por su ausencia en los compendios sobre literatura latinoamericana. Sin ir demasiado lejos, nuestra literatura es la más rezagada del continente, y no tanto por la inexistencia de excelentes escritores, sino porque no se le dio la difusión merecida, en parte, debido a la deficiente política cultural de las instancias pertinentes y por la situación socio-económica del país. De todos modos, la literatura boliviana, en la mentalidad de la mayoría de los europeos, incluidos los hispanoamericanos, sigue siendo una literatura mágica y secreta, con fuertes influencias de la tradición oral. Espero, sinceramente, que la nueva pléyade de escritores, que hoy están impulsando la literatura boliviana, lleguen a ocupar un día el lugar que les corresponde en el contexto de la literatura mundial. Es un objetivo difícil pero no imposible.

¿Qué opinas del reciente premio Nobel? ¿Quién se lo merecía?
De entrada, debo manifestarte que no me interesa el actual premio Nobel y es probable que nunca lo llegue a leer. Tengo varias razones, pero la más concluyente es que no suelo leer, por regla general, a los autores que saltan a la fama por un galardón obtenido. No leo a los bestsellers ni a los escritores inflados o “fabricados” por los negociantes del mercado editorial. Sigo leyendo, por preferencia personal, a los escritores del underground, a los outsiders, a los escritores marginales y despreciados por las editoriales comerciales. En síntesis, el poco tiempo que dispongo para leer lo dedico a los escritores que circulan de boca en boca y a los libros que pasan de mano en mano, como es -o fue- el caso de Jaime Saenz. Para que me comprendas mejor, te cuento la siguiente la anécdota: cuando nadie lo conocía a Jaime Saenz en Suecia, un grupo de amigos nos dimos la tarea de fotocopiar varios ejemplares de “La noche”, que me lo había enviado el amigo Jorge Campero desde La Paz. Así hicimos circular las fotocopias entre los lectores hispanoamericanos en Estocolmo, en las tertulias literarias y a través de las páginas de la revista Contraluz, que por entonces estaba a mi cargo. En otra ocasión, cuando Manuel Vargas me comentó que estaba pensando publicar los textos inéditos de Víctor Hugo Viscarra, que él tenía en su poder por razones de seguridad, le dije que los publicara sin vacilar, pues correspondía a esa categoría de escritores por los cuales yo apostaba a ojos cerrados. De manera que siempre tuve la sensación de que los escritores que experimentan las vicisitudes de los marginados o excluidos, una realidad que desconocen las señoritas encopetadas y los hijitos de papá, tienen mucho que contar sobre los bajos fondos de la ciudad, no tanto por asumir una falsa pose de intelectuales, sino porque no les queda más remedio que ajustar cuentas con su propia existencia, sin más pretensión que dejar un testimonio verás de su paso por este mundo.

Tus tres máximas para el joven escritor.
1. Leer, leer y leer. 2. Ser auténticos y no dejarse arrastrar por las corrientes de moda. 3. Aprender de los errores propios y ajenos, y escribir lo que dicta el corazón.



(+) INFORMACIÓN SOBRE VÍCTOR MONTOYA
· Literatura Hispanoamericana
· Los Noveles
· Proyecto Patrimonio
. Heterogénesis
· Rodelú
. Asociación Canadiense de Hispanistas
. Crónicas mineras, de Víctor Montoya
· Almiar
. Portal del Escritor – LaLupe
. Ficticia
. Portal ALBA
. Voces de la diáspora
. Antología digital de los Narradores Latinoamericanos en Suecia (Selección y notas de Víctor Montoya)
. El niño en el cuento boliviano, Antología por Víctor Montoya

RESEÑAS SOBRE EL AUTOR
El Tío de la mina en los cuentos de Víctor Montoya por Fernando Jorge Soto Roland
El Tío y el Carnaval en "Cuentos de la mina" por Alberto Guerra Gutiérrez
Víctor Montoya y los cuentos de la mina por Rosario Quiroga de Urquieta
Lectura de cuentos mineros por John Argerich
Relatos mineros por Gaby Vallejo Canedo
La Gran Muerte por Alfonso Gumucio Dagron
Mito y realidad en la literatura minera por Raúl Rivadeneira Prada
Cuentos de la mina por Giancarla de Quiroga
El entorno social y mítico de los mineros por Leonardo Rossiello
La tradición oral en "Cuentos de la mina" por María Luisa Moreno
Los cuentos de la mina de Víctor Montoya por Guillermo Delgado P.
Las minas, la literatura y la cosmovisión ancestral por Julián Vásquez Lopera
Víctor Montoya entre la política y la literatura por Luis Rumbaut
Víctor Montoya, escritor latinoamericano en Suecia por Luis Garrido
Los caminos de Víctor Montoya por la literatura infantil por Gaby Vallejo Canedo
Poesía en la diáspora – Voces en el exilio por Kerstin Rauserk
El Tío de la mina se universaliza en Europa por Javier Claure Covarrubias
“Cuentos violentos”, de Víctor Montoya por Julia Guadalupe García Ortega
El niño como “otro” en la autoría de la literatura infantil por Ximena Narea
La narrativa minera de Víctor Montoya por Benigno Delmiro Coto
Leyendo a Montoya por Mauricio Aira
La tradición oral en "Fugas y socavones" por María Luisa Moreno
Importante publicación dedicada a Víctor Montoya por Araceli Otamendi
Sobre "El laberinto del pecado" por Araceli Otamendi
Sobre los últimos cuentos de Víctor Montoya por Jaime Barrios Peña

Universos imaginarios por Gabriel Chávez Casazola
Sobre el cuento y el arte de escribir por Javier Claure Covarrubias
Encuentro con el Tío por Marco Minguillo
Se rompe el silencia (a propósito de la segunda edición de Cuentos Violentos. Por Frida A. Oswald)
Con el fuego en la palabra. Por Javier Claure Covarrubias)

OTRAS ENTREVISTAS
Víctor Montoya, escritor boliviano en Suecia
Entre la literatura y el compromiso
Sobre el cuento y el arte de escribir
Red-escolar. Entrevista realiza por Yolanda Sasson
"El laberinto del pecado" ¿o la antinovela minera?
Leyendo a Montoya
Primera antología de narradores hispanoamericanos en Suecia
Víctor Montoya, escritor latinoamericano en Suecia
El Tío de la mina se universaliza en Europa
Por su palabra y fantasía, recuperemos al niño
Entrevista a Víctor Montoya, escritor boliviano radicado en Suecia
Víctor Montoya entre la política y la literatura
El Tío de la mina se universaliza en Europa
Entrevista a Víctor Montoya - Kathy S. Leonard
Conversación con Víctor Montoya, por Juan Gutierrez

15 noviembre 2006

SOBRE VICTOR HUGO VISCARRA
Entrevista a un editor español

Dejé de leer huevonadas y leí al Viscarra


------- Entrevista cedida por Ricardo Bajo (LA ÉPOCA) ------------


Víctor Hugo Viscarra hubiera alardeado con su habitualsorna y orgullo de ser uno de los pocos escritoresbolivianos con libro editado en España. Lamentablemente la muerte se lo llevó antes de ver una de sus obras (Borracho estaba pero me acuerdo) publicada por una editorial andaluza, Mono Azul, que lanzó la primera edición de su libro en abril de este año. Para recordar al “Viscarrita”, Show charló, vía email, con uno de los directores de Mono azul, Jabier Hernández Pizarroso.


- ¿Cómo llegaron a conocer la obra y vida de Viscarra? ¿Hay planes para publicar en España más obras aparte del “Borracho estaba pero me acuerdo”?
- A Viscarra lo conocí en Cuba. Dos amigos bolivianos, Monki y Rodrigo, me pasaron el texto que hemos publicado con estas palabras: “dejá de leer huevonadas, no seas cojudo y léete esto”, y así fue. Dejé de leer huevonadas y leí al Viscarra y tenían razón, es muy bueno, creemos, tanto Ana Clemente (la otra directora de la editorial) como el que te habla, que Víctor Hugo Viscarra es uno de los mejores escritores latinoamericanos de los últimos tiempos. Y sí, nos gustaría seguir publicando a Viscarra.


- Hablando de proyectos, ¿hay más bolivianos y latinoamericanos en cartera de Mono Azul?
- En breve vamos a publicar una antología de escritores brasileñas, “El lugar de la mujer es la cocina”. El título es una trampa simpática. Son cuentos que cuestionan y critican con dureza y con mucha ternura el machismo imperante en Brasil y en el mundo.

- Viscarra es un ejemplo de los buenos escritores latinoamericanos que se desconocen totalmente en España. ¿Con qué prejuicios te chocas a la hora de editar a un escritor boliviano en particular o latinoamericano en general?
- La cercanía con una realidad concreta, en este caso cubana y latinoamericana es la que te abre el ojo muerto de la visión de una manera inexcusable. Esa experiencia, cubana y repito latinoamericana, nos marcó profundamente a los dos y sobre todo nos permitió conocer las otras literaturas latinoamericanas, más allá de los realismos mágicos de consumo higiénico en Europa, única literatura latinoamericana posible, por lo menos eso es lo que entienden los europeos desde los sesenta.

- Tienen una debilidad por Cuba, por vivencia y por publicar autores como Luis Manuel García y Eliseo Altunaga, en eso coinciden con las "grandes" editoriales que se fijan mucho en el "caimán verde". ¿Tan buena literatura se hace en la isla comparando con el resto de países, o la revolución continúa una tradición histórica de muchos y buenos escritores?
- Cuba es un país de diez millones de habitantes, un poco más que Andalucía o Catalunya. No sé por que da tan buenos escritores. Quizá la revolución consiguió que la cultura sea algo tan cercano como un plato de frijoles, algo que no ha ocurrido en otros lugares y por eso salen buenos escritores. Aunque no es oro todo lo que reluce y también hay mucha propuesta cubana en literatura que apenas tiene aliento o interés para otros países, ni siquiera para cabaiguanes y camagueyes locales.

- Aseguras en la página web de la editorial (www.monoazuleditora.com) que el presente y futuro del castellano y la literatura en este idioma están en nuestro continente. ¿Qué te conduce a esta aseveración tan rotunda y cargada de esperanza para nuestras letras?
- Creemos desde nuestra editorial que el futuro del castellano está, por número y por mixturas en los quinientos millones de castellanohablantes que viven y trabajan en el continente americano. La punta de lanza del lenguaje siempre ha sido la literatura por lo que esta creencia se acrecienta con este dato. Es una cuestión de matemática pura y de numerología.

- El leernos y conocernos a ambos lados del Atlántico sin duda enriquece y derriba prejuicios y barreras. En Bolivia y otros países somos muy críticos con las políticas de las grandes editoriales como Alfaguara-Santillana, por poner solo un ejemplo, ¿cuál es el trabajo y función de una editorial chiquita comoMono Azul?
- Son caminos distintos, son planteamientos e identidades diferentes. Alfaguara-Santillana es un gran grupo editorial. Mono Azul es una barquita en medio de un gran océano. Estos caminos se juntan en las mesas de novedades de las librerías y allí es donde está la pelea. En esa pelea no siempre tenemos las mismas armas, ellos nos ganan en promoción y en marketing, pero finalmente son unos libros al lado de otros. Por otra parte no creo que en el mundo de los libros exista una competencia estrictamente como la que puede existir en el mercado de los zapatos o de las pieles. literatura boliviana victor hugo viscarra editorial bolivia

18 octubre 2006

MIGUEL LUNDIN PEREDO

Aprender a escribir lo que se quiere leer


------- Entrevista realizada por Beto Cáceres ------------


Miguel Lundin Peredo es un escritor boliviano que reside en Suecia. Su producción artística es amplia y variada, sus libros se han editado en Bolivia y también en Europa. El blog que mantiene es uno de los ejemplos de cómo amar Bolivia y su literatura, incluso estando en tierras boreales. Cuando lo conocí quedé un poco sorprendido por su producción y por el intenso trabajo que realiza todos los días. Entonces, aquí les presento a Lundin.

Portada de su último libro


POR LOS CAMINOS DE THOR
Llegué a Suecia el año 2002, tarde o temprano tenía que caminar por calles nórdicas. Mi madre está casada con un ciudadano sueco y el viaje de inmigración era totalmente inevitable. Al principio no quería abandonar mis raíces bolivianas, estaba conciente que desligarme del territorio boliviano sería algo fácil en el lado físico pero por el lado espiritual todavía mantenía y tengo todavía muchos lazos con mi país que el tiempo no ha podido cortar .Recuerdo Santa Cruz de la Sierra como un lugar donde nací por circunstancias que no decidí y donde viví mis primeros encuentros con el mundo real, no el mundo que veía en las historias infantiles, el mundo que se podía palpar a la vuelta de cada esquina. Un mundo que nunca olvido. El mayor recuerdo que tengo de mi ciudad natal es simplemente su capacidad para adoptar a personas de otras culturas distintas.

En Suecia los bolivianos viven en comunidades dispersas en toda su geografia.La labor de los bolivianos por la cultura es bastante respetada aquí. Muchos bolivianos viven lamentablemente de una forma ilegal y eso no puede facilitar que gozen de todos los privilegios del modelo de bienestar socioeconomico sueco. A pesar de ello, admiro a los bolivianos que han tenido que aprender sueco sin haber ido a una escuela estatal para inmigrantes.


VENENO EN EL CANTO DE LUNDIN

Inicié mi trabajo con el blog cuando descubrí que se necesitaba una página que se encargara de difundir la literatura boliviana al mundo. Así podría promocionar a las nuevas voces narrativas con las viejas voces ya conocidas por el mercado editorial nacional. La necesidad de crear el blog, titulado “Veneno Lundico”, surge entonces de un intento muy conciente de no dejar que nuestra narrativa permanezca destinada a un aparente olvido mundial.

Escritores como Edmundo Paz Soldán han logrado internacionalizar la narrativa boliviana y eso es bueno. Yo sólo intento que se promuevan aquellos escritores que recién han comenzado a escribir o aquellos autores que no han tenido mucho protagonismo en las temáticas de análisis literario de la crítica especializada. Existen pocos blogs en Bolivia dedicados exclusivamente a la narrativa boliviana y el mío fue el primero de ellos. Sólo espero que los que lean mi blog se sientan motivados a crear otros blogs literarios made in Bolivia para que la fiebre por nuestros libros nacionales no termine con la vacuna de la indiferencia.


CONVERSACIONES LUNDICAS

He visto una lista innumerable de autores que consideras tus influencias. ¿Qué estás leyendo ahora?
Actualmente estoy releyendo cuentos de Paz Soldán. He leído la nueva novela de Vargas Llosa y me encantó el modo que intenta describir lo que una persona siente cuando está perdidamente enamorada y ese amor dura hasta la muerte como una sana obsesión digna de imitar por las demás criaturas. También estoy leyendo Abril Rojo de Santiago Roncagliolo y una antología de dos cuentos inéditos en español de Stephen King.

En "Diez poemas escorpianos para Blanca Elena Paz", ¿de qué manera rindes tu homenaje a Blanca Elena Paz?
Blanca Elena Paz representa para mí el despertar de la narrativa cuando en mi infancia buscaba algo que me permitiera conocer el mundo un poco más sin necesidad de viajar mucho. El homenaje que le doy en ese libro de poemas es una muestra de gratitud por haber escrito un cuento que me emocionó mucho la primera vez que lo leí en el desaparecido suplemento literario del periódico El Deber llamado Cobertura Cultural. Creo que el mejor homenaje que le puedo dar es simplemente nombrarla como una de las escritoras que sorprendió mis neuronas en cierta etapa ingenua de mi vida.



Tu libro de obras teatrales, Teatronomicon, me recuerda al libro Necronomicon, ¿tiene algo que ver?
Teatronomicon no está temáticamente conectado con esa obra maestra del terror escrita por Lovecraft, pero sí intencionalmente es como una especie de homenaje indirecto a un título tan fascinante como ese.


¿Quién es Guy Fawkes para ti?
Guy Fawkes para mi es el terrorista católico que fue descubierto justo en el momento en el que intentaba colocar polvora para hacer volar en pedazos el parlamento de Inglaterra. Cada cinco de noviembre en Londres se celebra una fiesta antigua llamada Bonfire night donde los ingleses queman muñecos de este personaje histórico en pequeñas hogueras para recordar ese atentado fallido. Conocí la historia de Fawkes a finales de los años 90 y desde entonces me interesó mucho su vida trágica y creo que eso fue lo que me motivó a escribir dos breves colecciones de cuentos dedicadas a él.

¿Por qué tu obsesión por la V?
Hay obsesiones que a veces uno quiere mantener en secreto. Guardarlas en el anonimato para que nadie las conozca hasta que sea el momento preciso. Mi obsesión por la V nace de la palabra valor. Hay que tener valor para ser un escritor boliviano hoy en este nuevo milenio y digo esto porque un escritor boliviano de apariencia joven en su anatomía debe siempre de luchar contra sus propias limitaciones para lograr encontrar su yo interno en sus escritos.


Hablando de V, Victor Hugo Viscarra sin lugar a dudas ha marcado como un autor maldito en la literatura boliviana. ¿Tú crees que sean por motivos extraliterarios?
Lo que sucedió con Víctor Hugo Viscarra es que al principio nadie quiso comprender que su existencia era algo que las letras bolivianas necesitaban desde la muerte de Jaime Saenz. Hay muchos escritores que escriben sobre el bajomundo a través de una mirada mas bien de boy scout novato y cuando aparece alguien que ha vivido la pobreza y sabe que muchas veces el alcohol, como un detalle ineludible de escasez económica, puede reemplazar a un pedazo de pan, quiere narrar el mundo marginal a partir de la propia realidad que ignoramos.

Lo atacan diciendo que lo que hace no merece ser llamado literatura o simplemente que sus libros no merecen ser leidos. Victor Hugo Viscarra es un autor maldito precisamente por lo que dices en tu pregunta, por motivos que nada tienen que ver con el oficio de escribir. En fin la vida es así y sólo hay que estar contentos porque la literatura paceña ha sido renovada por un hombre que nadie comprendió cuando estuvo respirando y que ahora todos quieren comprender después de que saben que está a varios metros bajo tierra.


Tal vez nos podrías dar algunas frases de tu "Consejos para un escritor de micronovelas a escritores de novelas de 800 páginas".
Sólo resumiré la obra en una frase: “De qué sirven 800 páginas cuando se ha perdido el encanto inicial de las primeras 35 páginas de una historia que podria ser una joya maestra de la narrativa breve”.


En todos esos relatos tuyos he visto una suerte de frescura en las temáticas, parecen no agotarse los temas en ti. ¿Qué es importante para ti, la temática o el concepto de la forma de tus relatos?
Para mí es importante la temática de mis historias porque sin eso no se pueden crear conceptos que impacten al lector, que te de la alegría, muchas veces negada, de leer lo que escribes.


En alguna parte dices que lo que te distingue es tu extravagancia narrativa. ¿Cómo entiendes extravagancia?
Entiendo como extravangancia toda aquella acción cultural o literaria que sea completamente surrealista e ilógica en un primera lectura o mirada. De acuerdo con el Diccionario de la Lengua Francesa, el término “extravagancia” se usa para definir los comportamientos errados o bizarros de una persona.


La pregunta obvia: ¿Cómo consideras el escenario boliviano contemporáneo?
El escenario literario de la Bolivia actual es bastante prometedor. Tenemos una espiral de suerte que comenzó el año 1997 con el premio de cuento Juan Rulfo ganado por Paz Soldán con la obra “Dochera”. Después ingresan en escena escritores más recomendables como Rodrigo Hasbún, Juan Pablo Piñeiro, Jessica Freudenthal en poesía.

También me parece muy bueno que los jovenes escritores que nunca han publicado una obra suya puedan acceder a el mercado editorial mediante inicitivas soprendentes como la de la joven editorial Yerba Mala Cartonera que está comenzando a demostrar que la narrativa boliviana comtemporanea es mucho mas de lo que hasta ahora se conoce.

Lo único que se debe hacer para mantener la calidad de las obras en un mercado literario tan diverso como el nuestro es olvidar las diferencias y empezar a caminar por los senderos de la palabra con el compañerismo que todos necesitamos en este mundo que compartimos con otros, que también quieren escribir y necesitan un apoyo moral.

¿Cuáles serían los autores bolivianos de culto para ti?
Para mí los autores bolivianos de culto son los siguientes: Nataniel Aguirre, Óscar Cerruto, Victor Hugo Viscarra, Jaime Saenz, Adela Zamudio, Yolanda Bedregal, Franz Tamayo, Juan de Recacoechea, Julio de la Vega, Paz Soldán, Juan Claudio Lechin, Raúl Otero Reiche, Tristán Marof, Maximiliano Pacheco, Arturo Borda, Homero Carvalho Oliva, Medinacelli, Alcides Arguedas, Víctor Montoya, Hugo Villanueva Rada e Isabel Mesa de Inchauste.

¿Qué significa escribir para ti? ¿Por qué escribir?
Escribir para mí es simplemente demostrar al mundo que la buena literatura boliviana esta escrita por los buenos escritores bolivianos que nunca se rinden. Escribo porque es una necesidad biológica similar a la de comer, para la literatura es un alimento que nunca me aburre y siempre me alimento de ello, como si fuera la primera vez que mi cuerpo prueba su sabor.

Tú que conoces, irónicamente, más el mercado editorial de Bolivia, ¿qué percepciones tienes para el futuro?
Presiento que esto es sólo el comienzo de un protagonismo que ya merecíamos en las letras mundiales. En el futuro los bolivianos escribirán más sobre el arte de ser boliviano, porque para saber lo que se siente vivir en el centro de Sudamérica, primero se debe nacer en una clínica o un hospital boliviano, porque aunque escritores extranjeros escriban sobre nuestras dolencias milenarias sólo nosotros los bolivianos sabemos qué se siente ser un escritor en la adversidad.

El mercado editorial de Bolivia está creciendo lentamente y creo que en el futuro nuestros libros comenzarán a ser buscados en las bibliotecas mundiales. Es un sueño, lo sé. No olvidemos que fue el sueño de una vida mejor lo que creo a la humanidad moderna.

Para esos jóvenes que todavía tienen el síndrome de Fernando Drucot, que no se atreven a escribir, ¿qué les dirías?

Les diría simplemente que el paso para aceptar su destino de narrador es simplemente sencillo, sólo se debe dejar que los dedos realizen su labor sobre el papel y que nada está perdido si nada haz escrito; y aunque estuviera perdido, siempre se encuentran objetos valiosos en lo que otros no quieren tener, es decir, que la literatura es un juego de dos personas que se dedican a interpretar sus roles protagónicos con intensidad. Es un juego entre el lector y el escritor, y para saber lo que se siente, se debe aprender a escribir lo que se quiere leer.


PARA HACER UN ESTANTE MEJOR


¿Qué libro comprarías para regalarlo?
Por razones personales compraría la Biblia para regalarla a quien quiera que se la regale.

¿Qué libro estás leyendo?
Abril Rojo de Santiago Roncagliolo.

¿Cuál es el libro que te gustaría leer?
Los cuartos de Saenz

¿Qué libro le darías a Evo Morales?
Raza de bronce de Alcides Arguedas

¿Qué libro le darías a George Busch?
Crónica de una muerte anunciada de Garcia Márquez

¿Qué libros no escogerías para irte a una isla?
Los cuentos de terror de Stepehen King y Lovecraft. Seria imposible evitar tener miedo en esas circustancias.

¿Qué libro lo releerías mil veces?
El Quijote.

¿Cuál es el libro que te marcó en tu vida y por qué?
La niña de sus ojos que me ayudó a comprender más a la comunidad indigena de mi país y a pensar que el amor no conoce de clases sociales o estatus económico.

BIBLIOGRAFÍA

Querido Maradona no olvides que Dios es futbolista
Los caballos de carrera, Señor Lundin, necesitan ser queridos
Diez poemas escorpianos para Blanca Elena Paz
El fantasma de Tropicalopolis
Dime con quién usar el doggie style
La inquieta anatomía de las erecciones
El día que murió García Marquez
V por vagina
V de vengador
La máscara con el rostro de Evo
El boliviano que amaba Alexis Amore
El avión de Bin Laden
Teatronomicon
Técnicas de intimidación de un admirador de Guy Fawkes
La telaraña de Chaplin
La braga de Shakira


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